BUENOS AIRES.- El Ministerio de Relaciones Exteriores reveló mediante un informe que hay 1.050 argentinos detenidos en el exterior, de los cuales el 58,20% (611 personas) cumplen condenas por el delito de narcotráfico, según publicó ayer el diario "Tiempo Argentino".

Buena parte de esta cifra se compone, en gran medida, de hombres y de mujeres que transportan estupefacientes bajo la modalidad de "mulas". Pero también hay casos en los que el cargamento fue considerablemente mayor, como el que secuestró la Policía española en el aeropuerto El Prat, de Barcelona, en febrero de este año. En esa oportunidad, se incautaron 944 kilos de cocaína de máxima pureza que arribaron en un avión de la empresa argentina Medical Jet, propiedad de los hermanos Gustavo y EduardoJuliá.

Según la abogada Jésica Viola, quien se desempeña en la Dirección de Argentinos en el Exterior, el problema del narcotráfico es preocupante. "Casi todos los días nos notifican de uno o dos detenidos, principalmente en Europa. Se trata de una causa más grave porque es un delito federal. Es más grave que un homicidio, porque en los casos de drogas la víctima es toda la sociedad", explicó la experta, cuya función es asistir a los compatriotas que se encuentran en apuros en otros países.

Los principales puntos

Otro dato que reveló la Cancillería es que Santiago de Chile es la ciudad del mundo con más argentinos apresados. Luego siguen las españolas Madrid, Barcelona, Vigo y Cádiz. Sin embargo, también hay compatriotas presos por tráfico de estupefacientes en sitios como Sudáfrica, Marruecos y Malasia. "No tenemos mayores problemas con esos países porque, al contrario de lo que se piensa, son muy rápidos en las sentencias y dan la oportunidad de apelación", explicó Viola.

Según la letrada, muchos de los apresados argentinos no aceptan la intervención del cónsul. "Hay otros que no quieren que se les informe de su situación a las familias. Nosotros siempre respetamos esa voluntad", comentó. Otro dato que sirve para establecer la importancia del detenido es la posibilidad de acceder a una defensa legal.

Las "mulas" deben acudir a un abogado oficial porque, en general, no cuentan con fondos para pagar un asesor privado. Este no es un problema que tengan los narcotraficantes más grandes, ya que disponen de un equipo de defensores.

Originariamente, el tráfico de drogas fue un oficio en el que se desempeñaban sólo los hombres. Pero, en los últimos años, hubo un aumento de la participación femenina. "Antes la proporción era diez a uno, pero hoy por cada tres hombres detenidos, hay una mujer", detalló un vocero de la Cancillería, y agregó que no sólo hay jóvenes (como María Belén Téllez y Jessica Almada, detenidas en Barcelona y luego absueltas), sino también gente adulta. (Especial)